Un abrazo,
La caricia que dejaste en mi nuca,
Un beso leve,
Una mirada,
Una mano buscando la mía bajo la chaqueta,
El viento ondeando nuestra ropa,
La tibieza de tu mejilla…
Es extraño, es de locos,
Estoy embriagada de las sensaciones que provocas en mí.
No te conozco más allá del color de tu cabello o de la sensatez de tus palabras,
Pero cariño, no has dejado de rondar en mis sueños.
Quizás es esta ansia de atreverme a decir que quizás podría quererte.
Quizás es el ansia de no saber bien a lo que me enfrento.
Pero, una cosa, una sola cosa que me queda por decir…
Quédate ahí,
entre la nebulosa del imaginario que poseo,
dentro de mis deseos,
atrapada entre las manos compuestas de la materia de los pensamientos fugaces.
La caricia que dejaste en mi nuca,
Un beso leve,
Una mirada,
Una mano buscando la mía bajo la chaqueta,
El viento ondeando nuestra ropa,
La tibieza de tu mejilla…
Es extraño, es de locos,
Estoy embriagada de las sensaciones que provocas en mí.
No te conozco más allá del color de tu cabello o de la sensatez de tus palabras,
Pero cariño, no has dejado de rondar en mis sueños.
Quizás es esta ansia de atreverme a decir que quizás podría quererte.
Quizás es el ansia de no saber bien a lo que me enfrento.
Pero, una cosa, una sola cosa que me queda por decir…
Quédate ahí,
entre la nebulosa del imaginario que poseo,
dentro de mis deseos,
atrapada entre las manos compuestas de la materia de los pensamientos fugaces.