Mientras te acercabas, todo sonaba a peligro. Pero era aquélla sensación desconocida la que mantenía en filo mis sentidos.
Tu cabello como un manto sobre tus hombros perláceos...
Tan peligrosa y misteriosa...
Ocultas entre tus piernas los misterios más profundos de la vida. Y en la ciencia de tus movimientos, el secreto de todas las artes.
Al tratar de definirte, suena en mi cabeza una melodía tenebrosa y abrumante... Porque la ansiedad por tocar lo intocable nos vuelve bestias.
Bestia yo que no puedo palpar la sustancia de tu alma púrpura.
Todo se convierte en un eterno punto suspensivo, todo parece tener continuación cuando tu mirada se posa en mí. Y yo que siempre he sido torpe cuando se trata de la intimidad de un abrazo, yo que no puedo besar apasionada sin dejar de pensar en el miedo por desprenderme de la tierra...
Y aquí estoy ahora... Suspendida en el aire, tratando de comprender los secretos de tus pupilas, queriendo atrapar la materia oscura de tu belleza, deseando romper la barrera de tus labios, ansiando financiar una guerra en contra de tus muslos...
Porque después del susurro de tu respiración, todo pareciera tener continuación.
Desde el metro, mirando hacia la cordillera, la ciudad parece una marea negra y sensual, llena de medusas amarillas que se forman para dar el espectáculo más sublime que jamás he visto.
Quiero bajarme del metro y ser absorbida por aquellas aguas petulantes y pretenciosas. Porque así es la ciudad (no te dejes engañar), se cubre de faroles y se disfraza de mar, pero, que recuerde el hombre que aún no ha llegado al fondo del océano, que no conoce todas las criaturas que allí sobreviven.
Aún así, aún cuando la ciudad sea una marea peligrosa y desconocida, yo, simple mujer que ni siquiera sabe nadar, quiero ahondar en sus profundidades y mezclarme con las algas del olvido... Quiero ser el basurero desvordado de inmundicia, me volveré el carrito de sopaipillas, me camuflaré perfectamente con los perros llenos de tiña, con los gatos delgados, con las palomas piojentas...
Quiero ser sucia marea peligrosa, ciudad engañosa.
Quiero descontrolar este desierto nortino y volverme ciudad tempestuosa, para así mancharme y que jamás me reconozcas