domingo, 6 de noviembre de 2016

Alitas cortas

Y aquí estoy otra vez,
rodeada de las pesadillas que creí olvidadas...

No quiero despertar
a tu ser,
a tu rostro,
a tu voz...

Casi no te miré...
¿Lo notaste?

Hablas de merecer y merecer,
¿Y yo?
¿Yo no merezco más?

No creo ser tan exigente,
o quizás,
la medida de mi amor es más grande e inalcanzable
para otras almas
de alas cortas.

Quisiera me siguieras el ritmo,
pero,
tú mismo te cortas las alas.

sábado, 9 de abril de 2016

lago inquieto

El amor vuelve a las personas seres algo inútiles ante las emociones.
Ahora me doy cuenta de lo vulnerable que me he vuelto,
y no me gusta...
No me gusta.

Del miedo
paso a
la tristeza,
y, de ella,
llego 
a
la rabia.

De esa rabia que parece un lago
inquieto
que no me permite
estar de pie ni sentada
y solo caminar,
pensando,
analizando,
buscando,
aquello que me perturba,
de lo que creo ver pistas,
para luego fallar,
una y otra vez,
desfallecer 
en los brazos
de la incertidumbre.

Estoy hecha 
de heladas,
y hoy, por primera vez,
me he dado cuenta que
no quiero perder
mi timón. 

No quiero girar en torno a ti,
como un planeta errante
carente
de objetivos.

Me perturba no reconocerme,
mirarme al espejo
y encontrar a esta
nueva yo,
manchada de miedos e inseguridades
que no sé de dónde provienen
pero que han llegado para devorarme.

Y sigo inquieta,
lago tormentoso,
esperando,
y ya no quiero esperar,
sino ser,
ser y no depender

de tus palabras.